El poder de los cumplidos
Mi hermanito y yo notamos algo pritty cuando volví del
trabajo hoy, y todavía sigo procesándolo. Algo que aprendí a lo largo de la
vida es que dar un cumplido de forma oportuna siempre alegra el ánimo de una
persona, haciendo que se ilumine una habitación. Vivimos en un mundo donde
pareciera que domina el tirarse puyas y críticas, constantemente, contra la
realidad de nuestro entorno...que si este gobierno apesta, que si la lluvia es
demasiado fría, que si esa comida no es demasiado gustosa para el paladar.
Pero, ¡oye! Siento que es una de las habilidades más
poderosas que puedes desarrollar, sobre todo en esta época donde adoramos los
impulsos de dopamina veloces y fugaces. Un buen cumplido, dado de forma
honesta, sincera y directa puede ayudar a ganar amigos y derribar barreras de
comunicación.
Tal vez te preguntes. ¿Qué rayos es un cumplido? ¿Acaso se
da al cumplir años? Nope, no sólo en ese momento. Un cumplido es, de acuerdo
con la Real Academia Española, “una acción obsequiosa o muestra de urbanidad.”
La forma más frecuente es mediante palabras o notas de ánimo, y la segunda más
frecuente es mediante un regalo que sepas que el otro vaya a usar.
Aquí te comparto 5 máximas sobre los cumplidos para que los
tomes en cuenta cuando otorgues tus cumplidos.
1.1. Ser cálido con los cumplidos.
Charles Schwab, un magnate del acero, solía decir: “Si algo
me gusta, soy caluroso en mi aprobación, y abundante en mis elogios”. Este tipo
acostumbraba en su trabajo a rodearse con personal de abundante conocimiento en
la fundición del metal, a gente más inteligente y hasta intimidante podría
decir yo.
Pero creo que él creía en algo diferente. Él consideraba que
“su mayor bien que posee es su capacidad para despertar entusiasmo entre los
hombres, y que la forma para desarrollar lo mejor que hay en el hombre es por
medio del aprecio y del aliento.”
¡Imagínate tú! Nada del dinero, ni los premios que le daban
por la productividad en la empresa, no, señor, decía que su mayor patrimonio
era alentar a su equipo constantemente.
Para hacerlo de forma calurosa, pienso que uno debería darlos de forma cómo le dirías a un amigo. Dile al policía, por ejemplo, "hey, ¡me gusta el brillo de tu medalla!" O al cajero, "¡me encanta tu peinado!" Si es algo que destaca al recipiente del cumplido…también puedes decir características no físicas de la persona, como "¡me agradan las preguntas que añades a la reunión!" O "¡me gusta la música que produces!"
2. Usa su nombre o mote preferido
Cuando nos pasaban lista en la escuela, ¿qué era el sonido
indicador para indicar nuestra presencia? Así es, ese conjunto de letras que
nuestros padres decidieron darnos al nacer, también conocido como nombre.
Todos conocemos a una persona que tiene un nombre todo largo
o extravagante. Nombres en otros idiomas, o que a veces se parecen mucho al de
otras personas. Con ese tipo de personas hay que prestarles mucha atención, hay
que pronunciarlos bien, así como escribirlos fino en cartas o correos
electrónicos.
Es tan importante esta regla, que hasta los ejecutivos de
empresa y los políticos más influyentes sabían aplicarla. Desde la táctica de
escribir los nombres en papel de Napoléon, hasta las cartas de agradecimiento
que escribía el presidente Franklin D. Roosevelt.
En mi caso, como yo trabajo con equipos de agentes o voluntarios que comparten un grupo de WhatsApp, me aseguro de anotarlos a todos en mis contactos, y escribir un datito sobre ellos en la sección de apellido. Así puedo reactivar rápido el recuerdo cuando los veo chatear en mi celular o cuando me paseo por los grupos de WhatsApp. De seguro tú puedes implementar algo parecido.
3. Escucha bien
A la gente le encanta hablar sobre sí misma. De hecho, creo
que es lo primero que hacemos a la hora de presentarnos en una escuela, una
iglesia, una empresa o un grupo social. Otros, como mis hermanos, quizás sí
sean un poco más tímidos, pero una vez entran en confianza, pueden ser capaces
de soltarse y compartir sus fortalezas y talentos más brillantes.
¡Eso es lo que recomiendo prestarle atención! No a esos TikTok
de minas bailando, tampoco a los dramas de los famosos en la farándula. El famoso
“Active Listening” de los servicios al prójimo. Presta atención a las
historias y los logros de tus amigos, compañeros de trabajo, miembros de la congregación.
Ahí puedes encontrar perlas de su labor o de su pasatiempo, que puedas realzar la
próxima vez que los veas.
Aquí te comparto algunos ejemplos que uso personalmente,
para que te des una idea:
- ¡Me gusta el diseño de tu nueva camisa!
- ¡Gracias por cocinarme esa empanada! Estuvo bien rica.
- ¡Me encantas tú y tus dulces flequillos! (Okay, esta última tiene un toque romántico, pero ya te das una idea).
4. Sé sincero
Esta parte se complementa con la anterior. Queremos elogiar,
no adular. Adular es "Hacer o decir con intención, a veces inmoderadamente, lo que se cree que puede agradar a otro",
de acuerdo a nuestra querida Real Academia Española.
No sé por qué esta parte no sale en los libros. Pero siento
que es igual de importante. Mucha de nuestra gente en la sociedad alaba cosas
que no tienen mucha importancia o valor, o a personas en los sitios y lugares
equivocados.
Por ejemplo. Al cocinero que se especializa en cocinar
espaguetis y sólo pasta, no le vas a destacar su trabajo si le cuesta preparar
un buen pescado. Al tipo que le cuesta dar discursos entendibles o realistas
tampoco lo vas a tener en un pedestal (como pasa con algunos partidos políticos
corruptos). Tampoco vas a actuar muy bombástico en el amor con tu pareja si
quieres forzar un cambio de actitud en ella.
No, los elogios son suaves y leves. Pueden ser abundantes, pero tampoco vas a preparar un discurso para los Óscar solo porque alguien te ayudó a botar la basura. Me parece que la clave aquí está en ser moderado, ¿sí? Y no hacer elogios por miedo al conflicto o al rechazo, sino ser...
5. Concentrado en el bienestar del otro
He aquí otra máxima: “Trate siempre de que la otra persona
se sienta importante”. Todos tienen el anhelo de sentirse bien, de que alguien
reconozca el esfuerzo que hicieron por lucir bien ante el mundo y ante la
sociedad.
No vas a dar un cumplido sólo porque sí. Debes asegurar que estás
contribuyendo al crecimiento del mundo con tus palabras. No estoy de coña.
A veces la gente sólo elogia porque quiere manipular a las
personas a su antojo. Por eso es que muchas personas se resisten a las palabras
de afirmación como medio primario de afecto. Saben que hay otras cosas más importantes
que hay que tomar en cuenta, como el peso de las acciones que una persona
realiza, así como el tiempo invertido en hacer crecer a la comunidad.
Si no sabes por dónde empezar, te recomiendo empezar
diciendo, gracias. Zig Ziglar, uno de mis escritores favoritos de todos los
tiempos, dice que la gratitud es el valor que más le cambia la vida a uno. Y lo
mejor es que aplicarlo es tan sencillo: cuando veas que alguien te haya hecho
un favor, tan sólo dile gracias en un tono educado y cortés como Hernán Cortés,
y todo saldrá de perlas. ¡Es uno de los pocos que puedes dar a tutiplén todos
los días! Agradeciendo a Dios, a los padres, a los hermanos, al sol, a los
animalitos, a las plantas, por la comida y las manos quienes las preparan…puedo
seguir…
¡¡¡Estoy de vueltaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
No me he ido damas y caballeros, es sólo que estaba
atravesando un momento complicado en mi vida que limitó mi capacidad de
escritura un poco. Pero se viene más contenido próximamente. Ya cumplimos los
76 artículos, todavía estoy pensando en qué preparar para los 100, así que, se
vienen cositas :3 que tengan buen día, y a darle con todo en esta mitad de
agosto.

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